Así, el conocimiento y uso de los diferentes tipos de planos, nos ayudar a ambientar el espacio, por medio de acercamientos, pausar, la posición en donde podemos visualizar al personaje, los colores de la escena, dándole otro significado a la secuencia de imágenes o vídeo.

Podríamos pensar en el vídeo como un espacio limitante de representación por el simple hecho de ser bidimensional, pero me parece todo lo contrario. Ya que podemos dar un sentido de narrativa, y jugar con esa realidad por medio de estos cambios. Se mencionaba en clase también que por medio del sonido o musicalización del filme podemos hacer parecer que algo está ahí cuando no lo es. Me parece fascinante que por medio de este tipo de construcción, jugamos con esa memoria social de representación.
The Grand Budapest Hotel (2014) Wes Anderson.
Existen muchos planos que podemos manejar, también es importante manejar la composición, la manera de encuadrar, los campos, y el movimiento. Es reproducir, y tal vez hasta perfeccionar la forma en la que solemos ver las cosas.
Es curioso adentrarse a éste nuevo modo de ver, ya que, como alguna vez mencionó el profesor en la clase, al momento de ver cualquier tipo de vídeo, película o secuencia, más que ver tal vez la historia, he estado analizando el como se hace, qué tipo de toma es, y esa clase de cuestionamientos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario